Ley antitabaco a la española.
Imagina un mundo en el que la gente no fume en espacios cerrados (incluso dentro de los bares) y que el humo ese, que inhalabas tan ricamente de forma pasiva e inevitable, sea un vago recuerdo del pasado ¿increíble verdad?
Pues bien, hace poco tuve la oportunidad de viajar a Milán y de verdad que me resultó aterrador conocer el otro punto de vista donde se respeta al no fumador.
Luego estamos nosotros que ante la oportunidad de equipararnos con nuestros vecinos, se nos ocurrió hacer una ley a medias y de las más permisivas. A más de uno le daría un espasmo si le dijeran que allí no puede acompañar sus copas con esas barritas cancerígenas incandescentes que habitúa a compartir aquí. Allí, si quieres fumar te sales fuera o te vas a una habitación realmente habilitada para fumar y todo esto de forma natural, sin disparates de discriminaciones e historias que se oyeron por aquí.
Vergonzoso, no se me ocurre otra palabra.


